09/06/10 - 12:0 AM

“Arte sobre la Piel. 100 años de Moda Femenina”. Exposición en Zaragoza
La muestra, organizada por el Instituto de Ciencia e Investigación Juvenil de Aragón (ICIJA), y que se podrá ver en el Centro de Exposiciones y Congresos Ibercaja en Zaragoza, incluye más de 70 vestidos, algunos de ellos diseñados por catorce grandes modistos, como Dior o Armani. Los trajes han sido cedidos por particulares de Francia, México, Italia, EEUU y Aragón.
Arte sobre la piel, abierta hasta el 8 de octubre, acoge 73 piezas que fueron usadas entre 1890 y 1980 --aunque también hay alguna posterior-- que se dividen entre vestidos de tarde, de fiesta, de baile, de novia, de presentación en sociedad e incluso 10 bañadores (algunos, como el primer Jansen, de lana).
El visitante que se dé un paseo por la exposición descubrirá la transformación del vestuario femenino: por un lado, de la mano de las piezas de 14 modistos que han hecho historia en la alta costura y, por otro, la evolución con ejemplos. En cuanto a las primeras, podrá disfrutarse desde un vestido de verano de color verde, con cinturón y escote a juego en lino verde y blanco de Christian Dior; a un traje de chaqueta en tweed de lana de Pierre Balmain . Pero también de un vestido minifalda de sobrio color y corte típico del primer momento de May Quant (1963); un fabuloso vestido de noche en gasa de seda bordada con lentejuelas negras; y traje pantalón smoking de Armani; un traje de noche de seda con un chal a juego de Valentino o un sobrio conjunto de tarde de Yves Saint Laurent.
Respecto a las segunda, la muestra está dividida en cinco partes: entre 1880 y 1890 las mujeres, en su mayoría de gran poder adquisitivo, vestían con vestidos largos con amplias y largas colas. Ejemplo de ello es el estilo princesa, creado por Alejandra, la joven esposa del príncipe de Gales Eduardo VII; o la moda creada por Sissi, que compartía modisto con la princesa de Gales.
El periodo 1901-1917 está representado por los elegantes vestidos de fiesta, como uno de encaje de Valenciennes de Antony Denova de 1903, situado en el centro de la sala. La tercera etapa (1918-1930) coincide con la primera guerra mundial altera las condiciones de vida de muchas mujeres que se ven obligadas a trabajar, por lo que se acortan las faldas y se suprimen los adornos.
Entre 1931 y 1947 las mujeres sufren las consecuencias de la crisis del 29 en EEUU, por lo que no pueden comprar vestidos y reformaban los que ya tenían. A partir de 1950, vuelve el glamour y las ganas de lucirse. Por eso, Christian Dior presentó en 1947 una colección de ropa expllosiva, que potenciaba el glamour y la feminidad. Los años 60 marcan el inicio de una nueva era: Mary Quant sorprende al mundo al presentar en la revista Vogue la minifalda. Por oposición, se intentan eliminar los contrastes entre sexos, se popularizan los materiales baratos. Es entonces cuando Balenciaga cerró su casa diciendo: "La Alta Costura ha muerto"; sin embargo, la moda sigue hoy viva.